
ESTUDIO DE CASO: COMUNIDADES CAMPESINAS ALTOANDINAS. PERU
PARTICIPACION DE LA MUJER EN LA REACTIVACION DE LA CRIANZA DE CERDOS EN COMUNIDADES CAMPESINAS ALTOANDINAS. PERU
Investigadores
Ings. Zootecnistas : Edgar Olivera Hurtado, Ema Núñez Muñoz
Coordinadora : Ing. Sonia Salazar Toullier
Especialista en comunicación : Lisette Gast
I. El grupo Yanapai.
El Grupo Yanapai "Ayudemos", es una asociación sin fines de lucro constituida en 1982 y reconocida e inscrita en los registros públicos del departamento de Junín, Perú. Su objetivo principal es promover el desarrollo productivo, educativo y cultural de la familia campesina. Para el desarrollo de sus acciones utiliza la metodología de la Investigación Acción Participativa y el enfoque de sistemas de producción. Trabaja con grupos organizados de mujeres y comunidades campesinas generando, validando y difundiendo alternativas de solución a problemas productivos.
II. Grupos Organizados de Mujeres.
A través de los años las mujeres comuneras han ido perdiendo participación en la administración de los recursos de la comunidad a la que pertenecen. La causa de ello ha sido principalmente, menor oportunidad a una educación formal, comparada con la adquirida por los varones comuneros.
Los grupos organizados de mujeres son un espacio que les permite discutir sus problemas, desarrollar alternativas de solución, tomar decisiones y desarrollar su capacidad de demanda, acciones que contribuyen a fortalecer su autoestima.
La mayoría de las organizaciones de mujeres se formaron antes de 1980, para hacer frente a la crisis económica y climatológica y ser beneficiarias de los programas de asistencia alimentaria de la Iglesia, el Gobierno y algunos Organismos No Gubernamentales. Muchas de estas organizaciones se centraron en las áreas rurales; en un principio era un espacio para conversar, contar sus problemas, alegrías y para aprender a bordar y a tejer.
Posteriormente, por propia iniciativa deciden incursionar en cosas que ellas conocen y que les reparan mayores satisfacciones, como el trabajo conjunto en la agricultura, especialmente en cultivo de papa, así como en algunas crianzas de animales como aves, cuyes y conejos. Fueron experiencias que les permitieron capacitarse y atender algunos servicios algunos servicios a la comunidad, pero muchas veces no colmaron sus expectativas técnicas, organizativas y económicas.
Paralelo a ello, el proceso de violencia política 1980/1994 trajo consecuencias desastrosas para la economía campesina, obligando al campesino a abandonar sus tierras y animales, debilitando las organizaciones; la economía agrícola y pecuaria fue distraída generando crisis social y demográfica, y ausencia de la fuerza de trabajo del varón. Sin embargo, su idiosincrasia y su modo de percibir las cosas le permitieron buscar alternativas de sobrevivencia.
Las mujeres tuvieron que asumir nuevos roles que antes eran exclusivos de los varones, y junto con ellas se planteó la tarea de reactivar y desarrollar la actividad pecuaria.
Las organizaciones de mujeres están integradas en promedio por 20 participantes, quienes se reúnen semanalmente para discutir la problemática productiva que enfrentan. El período de gestión de la junta directiva es de un año, está integrado por una presidenta, secretaria, tesorera, vocal y responsable del área de producción. En las comunidades campesinas de Casacancha, Colpar, Llacta, Rangra y Quilcas, existen ocho de estas organizaciones, las cuales están asociadas a la Central Regional de Mujeres Yachaq Mama, que agrupa a las organizaciones de mujeres de la Sierra Central del Perú.
En 1992, cuando se inicia el proceso de pacificación, la Central Regional de Mujeres Yachaq Mama (CRYM), convoca a sus afiliadas para una jornada de trabajo de dos días. Participan 51 mujeres campesinas representantes de 14 organizaciones pertenecientes a cinco localidades diferentes de las provincias de Huancayo, Concepción y Jauja. Las conclusiones a las que arribaron fueron: la necesidad de reactivar la producción agropecuaria, fortalecer sus organizaciones y establecer planes concretos de trabajo.
Frente a esta demanda, la CRYM firma un convenio con el Grupo Yanapai, fijando como una de sus zonas de trabajo la microcuenca del Río Anya como área piloto, para posteriormente replicar las experiencias en las otras zonas ámbito de la CRYM. Para cumplir con estos objetivos, se elabora el proyecto "Participación de la Mujer en la Reactivación Agraria Campesina".
Una de las propuestas exitosas dentro de este proyecto fue la capitalización pecuaria mediante un fondo rotativo de porcinos, el cual constituye el estudio de caso que compartimos para su discusión.
III. Localización.
El trabajo se realizó en las comunidades de Quilcas y Colpar, y Casacancha, situadas en el margen izquierdo del río Mantaro, en la Provincia de Huancayo, Departamento de Junín, en la Sierra Central del Perú. Esta zona se encuentra ubicada entre los 3.250 a 3.800 m.s.n.m., con una precipitación promedio anual de 750 mm.; tiene dos estaciones climáticas bien diferenciadas: una lluviosa, comprendida entre los meses de octubre y abril, y otra seca entre los meses de mayo y septiembre.
Se encuentra a una distancia de 15 Km. de la ciudad de Huancayo, comunicado mediante una carretera; su población es de más de 3.000 habitantes, de los cuales 2250 son comuneros activos y 480 ronderos activos (padrón, 1994). La mujer tiene una participación importante en ambas instituciones, pues se ha registrado que el 48,56% y un 42% de los miembros activos de la comunidad y la ronda, son mujeres.
IV. Caracterización del sistema de producción.
En estas comunidades, la principal actividad económica de la familia es la producción agropecuaria, la cual opera a nivel de pequeña escala, en condiciones climáticas y ecológicas altamente variables y complejas. Producto de esta complejidad, se han desarrollado sistemas de producción mixtos (cultivos/animales), enmarcados en el manejo de pequeñas parcelas localizadas en diferentes pisos ecológicos. La producción de diversas especies de cultivo, le permite minimizar riesgos climáticos y asegurar su autoabastecimiento alimentario, mientras que la crianza de diversas especies de animales les permite satisfacer las necesidades nutricionales, agrícolas, económicas y ambientales de las personas, proporcionando a la vez la proteína vital, que no está en muchas dietas.
La ganadería, económicamente, no es menos importante que la agricultura, pues es lo más seguro dentro de la unidad familiar. Sin embargo, no se conoce en profundidad su dinámica socioeconómica, razón por la cual las investigaciones deben orientarse a las condiciones en que opera el pequeño productor campesino.
El ganado porcino introducido al Perú por los conquistadores españoles, se integró rápidamente al sistema de producción y el consumo de su carne pasó a formar parte de los hábitos alimentarios de la población local, como una carne consumida en ocasiones especiales, siendo también fuente de grasa para uso doméstico. Representa para la familia una fuente de ahorro que puede ser fácilmente convertida en dinero para enfrentar gastos de emergencia (escolares, de insumos agrícolas, compromisos sociales y funerales).
Los cerdos que se crían en las comunidades son de raza "criolla", adaptados a la zona, caracterizados por ser poco musculosos, de baja estatura y de poca conversión alimenticia. Producen al año una camada de sólo 5 a 7 crías, de las que sobreviven 2 ó 3 lechones. En cuanto al aspecto sanitario, existe problema de enfermedades parasitarias zoonóticas.
Los porcinos son criados bajo dos modalidades: una al pastoreo, junto a los otros componentes del rebaño familiar, y la otra modalidad es sujetados a través de estacas; bajo estas dos circunstancias se les suministra alimento dos veces al día, una en la mañana y otra porción en la tarde o al regreso del pastoreo. La porción consiste en 1/2 Kg. de afrecho y granos, mezclado con desperdicios de comida. Durante la cosecha de papa, ésta se constituye en su principal alimento, especialmente las pequeñas, podridas, y las que quedan en el terreno. Sin embargo, el mayor problema se presenta durante los meses de enero a abril, debido a que el alimento almacenado para el año empieza a escasear.
V. Arreglo de "Al partir".
El arreglo de "Al partir", es una forma de aparcería común en Los Andes, en el cual dos comuneros combinan recursos productivos. Esta forma tradicional se basa en la reciprocidad que les permite tener acceso primero y luego ser propietario de animales. Hay dos razones principales por la cual dos comuneros deciden participar en una relación de "al partir": una es la falta de mano de obra y la otra es la falta de tierra o animales. Los comuneros buscan contrapartes que les proporcionen estos insumos; los miembros más pobres de la comunidad son quienes usualmente participan en una relación de "al partir", pero esto no es un indicador de una relación de explotación.
"Al partir" consiste en entregar animales a parientes, compadres o amigos; la base de la reciprocidad es un reparto equitativo de las crías que tendrá. El tener "al partir" es una situación riesgosa para ambas partes, por lo tanto se trata de escoger al mejor socio.
En 1991, el Grupo Yanapai registró 26 formas de "al partir" en animales, y lo considera como una estrategia para desarrollar trabajos de promoción, generación, validación y difusión de alternativas tecnológicas, pues se establece una relación horizontal entre el campesino y el técnico, con lo cual se busca acabar con el concepto de "usuario", cambiándolo por el de "socio".
VI. Problema.
Como consecuencia de la violencia política, en 1993 muchas socias de las organizaciones de mujeres habían perdido la mayor parte de sus animales, que para la mayoría representaba el 100% de su capital.
Nuestra institución no contaba con los recursos suficientes para implementar un programa agresivo de ayuda a la capitalización pecuaria; además, por nuestra experiencia, sabíamos que las donaciones no funcionaban. No existía ningún programa de crédito por la incertidumbre sociopolítica que se atravesaba, y menos aún para las mujeres, por lo que se diseñó una propuesta donde se invirtiera poco, pero que beneficiara al mayor número posible de socias. Contando como herramientas con el conocimiento tradicional de reciprocidad, mutua colaboración y un poco de recursos económicos, se implementó el Fondo Rotatorio de Porcinos", que a la fecha marcha en forma autosostenida.
VII. Objetivos.
- Reactivar el capital pecuario de las familias campesinas.
- Evaluar las implicancias de la producción de "al partir", en cerdos.
- Identificar aspectos de la crianza porcina en comunidades, para generar tecnología apropiada y validarla.
VIII. Proceso de la experiencia.
El fondo se inició con la adquisición de dos lechones hembras y se entregó para la crianza de "al partir" a una socia; ella se comprometía a criar hasta la edad adulta, luego de lograr 3 camadas por marrana nuestro compromiso finalizaba. Las crías en cada parto eran distribuidas en forma equitativa entre el fondo y las beneficiarias, los lechones hembras que correspondían al fondo beneficiaban a más mujeres de la zona inscritas previamente en un padrón de solicitudes. Los lechones machos fueron vendidos para la compra de alimento suplementario y medicamentos. Al finalizar el compromiso se vendía la marrana y el importe se distribuía entre las dos partes a 50% cada una.
La responsabilidad de Yanapai, consistía en cuidar de la sanidad de los animales: vacunas, dosificaciones, tonificaciones; aportar con alimento suplementario si la camada de lechones era numerosa. Hacer un estudio detallado sobre las características productivas y reproductivas de los porcinos de la zona. Elaborar un programa de manejo y mejoramiento de la crianza de cerdos, que permita obtener mayores ingresos. Validar alternativas tecnológicas de bajos insumos externos.
La responsabilidad de las socias era de proporcionar el alojamiento, alimentación y cuidado que el animal requería de acuerdo a su forma de crianza. Mantenernos comunicados constantemente sobre el estado del animal. Cumplir con las recomendaciones que se les da. Realizar prácticas y ensayos de investigación en los animales. Participar en los talleres de intercambio de experiencias y capacitaciones.
IX. Resultados.
- Las organizaciones de mujeres se han fortalecido porque este fondo rotatorio les ha permitido participar en un sistema fácil de crédito, capacitación organizativa, y de gestión, y tener representatividad en la Central Regional de Mujeres Yachaq Mama (CRYM).
- A través del fondo rotatorio se ha logrado beneficiar con porcinos en forma directa a más de 50 mujeres, lo cual le ha permitido mejorar su economía familiar.
- Las mujeres con quienes iniciamos el proceso, actualmente son propietarias de una marrana y dan al partir a otras personas, pero con mejores criterios de selección de sus socios.
- Se ha logrado establecer una especie de red de crédito "al partir" en cerdos y otras especies; que permite tener acceso a la posesión de animales y a tecnología adecuada a sus condiciones.
- Se han validado tecnologías de bajos insumos externos como control de parásitos externos con plantas medicinales, destete oportuno con la utilización de plantas amargas.
- Se han estudiado las características productivas y reproductivas del cerdo criollo.
- Se han mejorado los rendimientos productivos y reproductivos mediante un manejo adecuado y control sanitario.
- Se han mejorado los animales a través de la introducción de machos cruzados con razas mejoradas.
- Se ha coordinado con la UNMSM, para que implemente un programa agresivo de control de la Cisticercosis en la zona.
X. Conclusiones.
Existe un sistema tradicional de ayuda recíproca "al partir", que permite ser dueño de animales a las pequeñas productoras; proceso que va involucíando a un mayor número de personas a medida que pasa el tiempo.
Existe un sistema tradicional de manejo de cerdos, donde la mujer es la encargada de su crianza, por lo tanto la capacitación en manejo, educación sanitaria, salud pública y comercialización debe estar dirigida hacia ella.
No existe una política sanitaria de parte del Estado, para enfrentar el problema de las enfermedades zoonóticas, especialmente la cisticercosis, que se encuentra ampliamente difundida en la zona.
Comentarios, preguntas y respuestas sobre el caso.Preguntas de Martín Zuvire, AMUCCS, México.
1. El caso es muy interesante. ¿Pueden comentarnos más acerca de la relación de asociados que se da entre las mujeres participantes y la capacitación o asistencia técnica? ¿Dónde se encuentran las principales dificultades, ya que sabemos que erradicar la cisticercosis en este tipo de producción implica modificar técnicas y hábitos culturales?
2. Comúnmente sucede que los costos de acompañamiento al crédito resultan muy altos en relación al beneficio o bien otorgado. Nos gustarían sus comentarios al respecto. ¿Cuál es la escala que puede permitir el equilibrio en la perspectiva de la replicabilidad?
3. ¿Cuál es la tasa real de interés resultante de este tipo de operaciones? ¿Sería sustituible por crédito formal?
4. ¿Qué otras especies de animales se financian con crédito Al partir y cuáles son sus resultados?
5. ¿Cuáles son las características de la participación de las mujeres beneficiarias, CRYM y Yanapai en la administración y manejo del Fondo Rotatorio de Porcinos?