ESTUDIO DE CASO: PROSALAFA: AGUA POTABLE

INTERCAMBIO DE EXPERIENCIAS SOBRE EL PAPEL DE LAS ORGANIZACIONES CAMPESINAS EN EL MANEJO DE PROBLEMAS Y OPORTUNIDADES DE DESARROLLO AGRICOLA
2 de septiembre y el 31 de octubre, 1996

PROSALAFA: CASO AGUA POTABLE. VENEZUELA.

Equipo 3

I. La organización.

La Asociación Vecinal Playa Bonita I, es una organización de campesinos, con una estructura jurídica informal, es decir, no está asentada en el Registro Público respectivo, no obstante, funciona a cabalidad y existe una gran integración entre sus miembros, los cuales constituyen un grupo de ocho (8) familias de las catorce (14) que conforman el total de familias residentes en dicha comunidad. La referida Asociación abarca la zona sur del caserío, encontrándose las viviendas dispersas en un área de seis (6) kilómetros cuadrados (Km2), de la población de Playa Bonita, Parroquia Bruzual, Municipio Urumaco, del Estado Falcón, Venezuela.

Está constituida por siete (7) Jefes de Familias del sexo masculino y una señora, la cual es viuda y sostén de hogar. Representan a una población de treinta y nueve (39) personas, quienes forman una agrupación heterogénea, con predominancia de personas jóvenes, con edades entre los dieciocho (18) y cuarenta (40) años, y que realizan oficios tales como: artesanía (tejedoras de hamacas, mecates, chinelas, etc.), siembra de cultivos de conucos, pequeñas superficies de terreno, generalmente menores de una (1) hectárea, en los cuales se siembran maíz, sorgo, frijol, caraota, patilla, etc. en las temporadas de lluvias y a la cría extensiva de rebaños caprinos. Cabe destacar, que en siete (7) de las familias, existen niños que en una gran proporción asisten a la Escuela de la comunidad.

En 1995, la Asociación Vecinal Playa Bonita I, inició sus primeros pasos al realizarse una reunión en la Escuela del caserío, con el propósito de solicitar a la Institución denominada Proyecto de Apoyo a Pequeños Productores y Pescadores Artesanales de la Zona Semiárida de los Estados Lara y Falcón (PROSALAFA), la construcción de una Cisterna Rural (Aljibe, como es llamado popularmente por los habitantes de la zona).

El proceso de toma de decisiones en estas primeras etapas de la Asociación, surgía de la discusión no muy organizada de los miembros, en los cuales se destacaban los liderazgos de las personas siguientes: José Daniel Hernández, Carmelo Hernández y Florentino Piña, quienes debido a su ascendencia sobre el grupo, por tener un mayor dominio de la palabra e ideas más claras, generalmente imponían sus criterios sobre el resto del grupo.

Actualmente, las resoluciones en la agrupación son tomadas por consenso y el vocero encargado de motorizar lo acordado es el Coordinador Vecinal, en este caso el Sr. Carmelo Hernández, quien ha sido elegido por unanimidad. El Coordinador Vecinal informa sobre las gestiones realizadas, en las reuniones extraordinarias convocadas por el bien sea por su propia iniciativa o por sugerencia de alguno de sus miembros. No existe un calendario de reuniones acordado de antemano por la Asociación.

La agrupación por si misma, no efectúa actividades de capacitación, asistencia técnica o recreación, sino que participan de manera muy activa, en aquellas labores que planifica toda la comunidad de Playa Bonita, como son: La organización de las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Rosario en el mes de Octubre, las jornadas de conteo e identificación de las crías de sus rebaños caprinos y en la compra de alimentos e insumos básicos en las poblaciones de Dabajuro y Coro del Estado Falcón.

II. El problema.

El servicio de agua potable en las comunidades rurales, siempre ha sido deficitario en cantidad y sanitariamente. A esta realidad no escapa la comunidad de Playa Bonita, a la cual a través de los años, se le ofrecía el servicio de manera irregular. Generalmente llegaba al caserío un camión cisterna con capacidad de diez mil (10.000) lts, que surtía a cada familia con cuatro (4) pipas (envase de latón de doscientos (200) lts. de capacidad), además se servían para los oficios domésticos del agua almacenada en las dos (2) lagunas que existían en el pueblo, la denominada el Caño y la del Estadium.

III. Actividades a través de las cuales la organización resolvió el problema.

A finales de 1994, empezaron a trabajar en la comunidad los funcionarios de PROSALAFA, pertenecientes a la Unidad Técnica Operativa Urumaco, Organismo de Desarrollo Rural que entre sus programas, contempla el apoyo de las poblaciones campesinas a través de un proceso de autoconstrucción de cisternas para la captación de agua de lluvias, cuya finalidad es mejorar o paliar el suministro de agua potable en estas comunidades ávidas del vital liquido.

Al efectuarse los primeros contactos entre los técnicos del Proyecto y la comunidad, el principal problema que expusieron los dirigentes comunales fue el referente a la deficiencia del suministro de agua potable y su Interés en conocer todos los aspectos en relación al programa de autoconstrucción de Cisternas Rurales. Se concretó una reunión posterior en la cual se explicaron los detalles del programa. Se aclararon las responsabilidades que cada una de las partes debería adelantar, a fin de llevar a feliz término la culminación de la obra.

Los pobladores del sector colocaron su mano de obra y sus herramientas de trabajo y PROSALAFA aportó el material, el transporte y la asistencia técnica. La obra se logró construir en un lapso de seis (6) semanas, gracias al tesón y la constancia del grupo.

lV. Resultados e impacto.

Actualmente los habitantes de este sector pueden disponer de un reservorio de agua con capacidad de cincuenta mil litros (50.000 lts.) de agua de buena calidad, la cual siendo utilizada de manera racional, puede satisfacer los requerimientos de consumo por un período de cinco (5) meses.

Debido a que el suministro por parte de los Organismos Oficiales, ha continuado siendo deficiente; los beneficiarios del cisterna han optado por utilizar la obra sólo en temporadas de sequía, tratando de prolongar el tiempo de duración del preciado líquido. En épocas de lluvias utilizan en mayor medida el agua recogida de los techos de sus casas. En líneas generales, el suministro ha mejorado notablemente, constituyendo un mecanismo de avance en la búsqueda constante de las poblaciones rurales por mejorar su nivel de vida.

V. Conclusiones.

Los factores internos que han contribuido al desarrollo exitoso de esta experiencia de autogestión comunitaria, son principalmente: a) El anhelo por mejorar desde el punto de vista social, económico y cultural presente en dicha Comunidad y en muchas otras de la zona semiárida Falconiana. b) La integración familiar existente en el caserío, donde las uniones matrimoniales desde generaciones atrás, han sido casi siempre entre familias de la misma Comunidad o con habitantes de Caseríos cercanos, lo cual ha consolidado una relación de camaradería y solidaridad afectiva. c) El hecho de existir en la Comunidad líderes auténticos, que no han sido contaminados por el mundo POLÍtICO o intereses subalternos, permitiendo la consolidación de una dirigencia preocupada por sus problemas cotidianos.

El principal factor externo que ha intervenido en la consecución de esta importante obra para la Población, ha sido PROSALAFA, gracias al trabajo de su equipo.