CASO: MANEJO COMUNITARIO DE RECURSOS NATURALES EN AGROSISTEMAS DE LADERAS. COLOMBIA.

H. Ravnborg, P. Guerrero

I. La organización, sus características internas y su entorno.

1. Nombre: Asociación de beneficiarios de la subcuenca del río Cabuya (ASOBESURCA, antes FEBESURCA). Tipo de organización: Asociación (antes, federación de segundo grado).

Estructura jurídica. La Asociación es una organización cívica, sin fines de lucro, constituida por entes jurídicos con asiento en la Cuenca del río Ovejas: las Juntas de Acción Comunal (JAC) de la 23 veredas, Cooperativas, la Junta del Acueducto, el Cabildo Indígena, Docentes, los Comités de Investigación Agrícola Local (CIALS). Pero está abierto a la participación de otros grupos de interés. Número de miembros: 28, uno por cada vereda o Junta de Acción Comunal (JAC), más las 5 organizaciones antes mencionadas.

Area geográfica/cobertura: de acuerdo a los estatutos el radio de acción es la subcuenca del río Cabuyal (7.000 has.) y el radio operacional son las 23 veredas de la misma.

2. Características de los miembros: sexo: sin distinción, aunque la mayoría son hombres; edad: mayores de 18 años; tipo de miembros: pequeños productores, indígenas, maestros.

3. Historia de la organización: En su formación, se reúnen por primera vez en Abril de 1993. Los líderes activistas locales que promueven la asociación, definieron las bases para la membrecía que consistía en representantes de todas las organizaciones locales y grupos de interés.

¿Cómo estarían representadas las comunidades en ASOBESURA ? En 1994 se toma la decisión final de que en vez de 1 representante zonal o de la JAC, cada una de las 23 JAC elegiría su propio representante a ASOBESURCA, para facilitar la comunicación entre ASOBESURCA y las comunidades.

Un aspecto crítico entre las instituciones miembros de ASOBESURCA, y por ende de ASOBESURCA, era el sesgo en cuanto a la representación de los hogares provenientes del nivel de bienestar más bajo. Sólo un 10% de los miembros de la JAC, CIAL y ASOBESURCA, provenían de hogares pertenecientes a este nivel.

Por otra parte, en Marzo del 95 se hace un Taller de Evaluación cuyo objetivo era analizar la falta de participación de los usuarios en la asociación.

Los principios que la rigen son: libertad de afiliación y retiro de los miembros, igualdad de derechos y obligaciones, participación democrática en las deliberaciones y decisiones.

El período de representación es por un 1 año. Los órganos de dirección, administración, vigilancia, ejecución y control de la asociación son los siguientes: La Asamblea, La Junta Directiva, La Fiscalía y, las Comisiones permanentes (Vigilancia, Trabajo, Proyectos).

Para su elección se notifica una lista de miembros activos hábiles por zona e institución, con el fin de que los representantes traigan planchas con 6 nombres, entre los cuales deben haber representantes de las tres zonas de la subcuenca.

Los representantes tienen responsabilidad de comunicar mensualmente lo sucedido en la asociación a sus comunidades respectivas mediante las reuniones de la JAC o los CIAL.

4. Tipos de servicios o actividades que la organización tradicionalmente realiza:

a. Servir de mediadores entre la comunidad y las entidades para coordinar acciones en beneficio de la región, especialmente el fomento de la ecología.

b. Capacitar a las comunidades para que propongan y realicen proyectos de agricultura sostenible, o sea que combinen actividades de producción, transformación y comercialización de productos agropecuarios con la conservación y buena administración de los recursos naturales de la zona.

c. Mediar en los conflictos y buscar soluciones a las distintas actividades que se desarrollan en la subcuenca.

d. Apoyar, coordinar y realizar seguimiento o control a las actividades de las entidades.

e. Administrar los dineros (intereses) generados por el FONDO VERDE para realizar proyectos en la subcuenca.

f. Evaluar el resultado de los proyectos.

II. El problema u oportunidad de desarrollo agrícola enfrentado por la organización.

Los procesos relacionados con la presentación y ejecución de proyectos son bien complejos y las reuniones y comisiones de ASOBESURCA por lo general, trataban de estos proyectos. Sin embargo, existían muchos problemas relacionados con el manejo de recursos, que no se podían solucionar a través de un proyecto. Un ejemplo son los problemas con las quemas y el conflicto que existe sobre los aislamientos, versus el hecho, de que mucha gente no tienen tierra suficiente para sostenerse. Estos problemas no se solucionan a través de un proyecto, sino a través de un proceso de negociación entre los diferentes intereses para llegar a un compromiso. Como ASOBESURCA era la única institución que cubre toda la microcuenca y que cuenta con la participación de muchas de las instituciones claves, esta era una posición ideal para funcionar como un foro donde este tipo de conflictos puedan ser negociados. Anteriormente no existía este foro donde coordinar las actividades o llevar los problemas.

Antecedentes.

A pesar de las leyes de prohibición, la quema persiste como un medio para la preparación de la tierra. Una encuesta realizada a fines de 1994, mostró que la mitad de los propietarios utilizaba la quema para la preparación de sus tierras. La quema es atractiva, porque es rápida, acaba con la mala hierba y controla plagas y enfermedades en los cultivos. Las desventajas son: riesgo de que el fuego se vuelva incontrolable, amenazando así la vegetación natural, particularmente alrededor de las fuentes de agua en la parte superior de las cuencas, de las que la población río abajo depende para su abastecimiento de agua.

En septiembre de 1994, una vez más surgió el tema sobre la quema, esta vez en ASOBESURCA, la asociación de usuarios de la cuenca. Para comienzos del 94 ASOBESURCA creó zonas para proteger los manantiales (aislamientos) y los ríos en la cuenca. Una quema destruyó parcialmente este trabajo. Las especulaciones sugerían que el fuego había sido ocasionado en protesta contra la creación de las zonas de protección. Muchas personas en el área están en búsqueda de tierras y como consecuencia piensan que zonas protegidas de 10, 30 o a veces 50 metros, constituyen un desperdicio de terreno que sólo sirve para atraer más serpientes. El hecho de que es probable que los beneficios de dichos sacrificios convengan más a la población río abajo, que a la población que vive cerca de las zonas protegidas, sólo refuerza esta percepción.

Sin embargo, la reunión de ASOBESURCA en Septiembre de 1994, se centró en las quemas en general. Para algunos la CVC, la autoridad regional de la cuenca, debería reforzar las leyes existentes con respecto a la prohibición del uso de la quema. Pero la CVC se negó debido a los temores de su personal de ser amenazados por los agricultores de la zona. Algunos representantes recurrieron a campañas de toma de conciencia. Sin embargo, existía un sentimiento de inactividad: nadie creía en la eficacia de las medidas sugeridas, pero ¿cuáles eran las alternativas?

En este contexto, el personal del CIAT ofreció experimentar con una propuesta alternativa para la solución de conflictos: el punto de vista de los grupos de interés.

III. El proyecto o actividades a través de las cuales la organización resolvió el problema.

1. La propuesta o punto de vista de los grupos de interés.

El principio básico del punto de vista de los grupos de interés es guiar a los participantes a través de un proceso, en el cual analizan y llegan a entender y valorar los intereses conflictivos pero legítimos relacionados a un tema en especial.

La propuesta se implementó en una serie de talleres llevados a cabo con los representantes de ASOBESURCA. Obviamente la situación ideal para todos los interesados es estar representados directamente en los talleres, para permitir un análisis y negociación directa. No obstante, esto no fue posible de inmediato, ya que entre los representantes de ASOBESURCA existe una sobre-representación de los agricultores que no utilizan la quema como un medio para la preparación de la tierra, en comparación con la población en su conjunto. Incluso, al final del primer Taller, los participantes expresaron su deseo de invitar para los próximos talleres a personas que, probablemente utilizarían la quema como un medio para la preparación de la tierra. Además ellos pidieron que los talleres se realizaran en la parte alta de la cuenca, donde los problemas ocasionados por la quema se consideraron como los más serios. De esta manera, en los siguientes talleres participaron personas pertenecientes al Cabildo (el gobierno indígena local), quienes inicialmente habían manifestado una fuerte oposición a la creación de zonas protegidas, en las tierras del Cabildo.

2. Análisis de las Quemas.

El primer paso que se llevó a cabo en el Taller fue hacer una lluvia de ideas con respecto a los tipos de quemas. Los participantes sugirieron diferentes tipos de quema y las clasificaron en términos de gravedad. Los participantes hicieron una distinción entre la quema controlada y la quema accidental y entre las que se producían en el campo en contraposición a las que se producían en tierras de acceso abierto, como barbechos y bosques. La quema accidental de tierras de acceso abierto fue considerada la más seria.

El segundo paso fue identificar conocedores de quemas. Los participantes de los talleres produjeron una lluvia de ideas, primero acerca de las razones de las quemas antes mencionadas, consideradas desde el punto de vista de las personas responsables de las mismas, y luego acerca de las razones contra las quemas. ¿Por qué las quemas son consideradas perjudiciales ?

Algunos ejemplos identificados como razones para la quema son:"...evitar pagar jornaleros, ...aumentar el área del cultivo, combatir las plagas de los cultivos y protestar". Entre los efectos perjudiciales se mencionaron: "...la sequía del agua, la destrucción de las reservas forestales y la extinción de la flora y fauna.

Partiendo de la posición de que las personas realizan quemas por ignorancia o carencia de conocimiento, uno de los resultados del primer Taller fue una apreciación colectiva de las razones por las que algunas personas prefieren las quemas para la preparación de la tierra. Esto condujo a que algunos participantes del Taller realizaran encuestas estructuradas en sus comunidades antes del próximo Taller, con el fin de verificar las razones por las cuales las personas producen quemas. Otros realizaron encuestas más informales en sus comunidades. Además, se hizo la observación de que mientras las razones de las quemas son individuales, las consecuencias tienden ha ser universales.

3. Buscando soluciones.

Los siguientes talleres buscaron soluciones basándose en este análisis. La premisa para esta búsqueda fue que la quema, como un medio para la preparación de la tierra, tendría que ser aceptada siempre y cuando existan personas con escasez de tierra y mano de obra. Los participantes llegaron a la conclusión de que deben identificarse las acciones de quema para asegurar que estas sean cuidadosamente controladas y causen el menor daño posible.

Para poner en acción esta decisión, un pequeño grupo de participantes elaboró un conjunto de normas, especificando como y cuando deberían realizarse las quemas. Estas normas fueron presentadas y posteriormente aprobadas por el Cabildo y las Juntas de Acción Comunal (los gobiernos locales no indígenas) en la cuenca.

IV. Conclusiones.

En Agosto de 1995 se vio por primera vez a los agricultores construyendo barreras contra el fuego en sus campos antes de realizar la quema, tal como se recomendó en las normas. En algunas comunidades se formaron grupos para controlar su cumplimiento. Por lo general, los agricultores parecían seguir las normas recomendadas.

El éxito de las normas en comparación con las medidas previas que se tomaron contra las quemas se debe a por lo menos dos factores:

1. El hecho de que los propios agricultores desarrollaran normas en vez de que las desarrollara alguna institución externa, asegura que estas tengan sentido en el contexto local.

2. En lugar de reprochar a los agricultores, las normas aprecian y aceptan la manera implícita que debido a sus circunstancias, algunos agricultores consideran a las quemas como el único medio adecuado para la preparación de la tierra.

Por consiguiente, el caso pone en evidencia los potenciales existentes para que la gente del lugar asuma la responsabilidad del manejo de los recursos.

Debemos reconocer que nos hace falta todavía hacer un seguimiento al proceso en cuanto al uso de las normas (con relación a como y cuando llevar a cabo las quemas por parte de las comunidades, por ejemplo, otros problemas que hayan surgido a raíz de la implementación, difusión y divulgación, etc.).

Comentarios, preguntas y respuestas sobre el caso.

Comentarios de Julio Berdegué, RIMISP.

Gracias por el estudio de caso que nos presentan Helle y P. Guerrero. Tres observaciones:

1. Una reflexión inicial. Me parece un gran avance que los centros internacionales de investigación agrícola del sistema CGIAR, como el CIAT (Centro Internacional de Agricultura Tropical, Cali, Colombia) entren en un diálogo con las personas que hacen trabajo de desarrollo a nivel de base.

Estos Centros son reconocidos como entidades de "elite" en cuanto a su capacidad científica y técnica, y frecuentemente se ha criticado su falta de diálogo con los organismos nacionales y, en especial, con los que trabajan a nivel local. Creo que aquí hay un ejemplo de como estas nuevas tecnologías de comunicación electrónica van a facilitar el romper los muros inter­institucionales.

2. El estudio levanta un tema bien importante: el hecho de que frecuentemente las organizaciones campesinas no son muy equitativas socialmente hablando. Hay grupos sociales (por ejemplo, mujeres y jóvenes) tradicionalmente sub­representados. También, es común ver que los campesinos más ricos o menos pobres, tienen el control de la organización, trasladando al interior de la misma las exclusiones sociales establecidas por efecto de la posición económica de una familia X en su comunidad. No sé si se han fijado, pero ya en varios de los casos presentados al Taller, se informan bajos porcentajes de mujeres en las organizaciones.

3. Me parece sumamente interesante este estudio en su aspecto central: la función de la organización como espacio de negociación y concertación de intereses divergentes. Este es un punto central en la vida contempóranea de nuestros países, dada la pérdida de legitimidad de visiones basadas en la imposición al conjunto de un punto de vista particular. La democratización del medio rural supone negociación y concertación, y esos procesos requieren estar dotados de una "tecnología" y una "metodología". Por ejemplo, es muy interesante como se reconoce que ambos objetivos ("controlar las quemas y sus efectos ambientales" y facilitar el acceso a la tierra a familias pobres") son legítimos, y se buscan alternativas que permitan "suavizar" las contradicciones entre ambos intereses.