MUJERES DE LUCHA Y PELEA
v
La constancia es la característica que ejemplifica
a este grupo de mujeres de la Localidad de Las Minillas, quienes se han ganado
un sitial en el mercado productivo. Ya han participado en ferias costumbristas
y artesanales. Recientemente representaron a su comuna en la Expo Rural de
Santiago.
Los cerros del
valle del Limarí incitan a soñar. Su silencio envuelto en la quietud nos
toca para alzar la vista y sentir que el alma se te va tras de los
ojos...Ahí, entre tanta paz dispersa, un pueblo con 13 familias campesinas
pobres cuya principal actividad es la caprina artesanal, grita desde los
confines de sus escasos verdosos cerros y praderas entre un camino de ripio,
curvas y pendientes por permanecer en la historia de la Cuarta Región.
Las Minillas a 24 km
de Pichasca, comuna de Río Hurtado rasguñan la naturaleza esquivando la falta
de oportunidades y carencia de recursos económicos para preservar una de
las tradiciones milenarias de su localidad: El tejido a
Ocho mujeres
campesinas, jefas de hogar y usuarias de Prodecop desde 1996 se agruparon
y capacitaron. Hoy son conocidas como la “Sociedad Tejedoras de Las Minilllas”.
Ellas dan forma y color a atractivos diseños de Ponchos, Mochilas,
Forjas, Mantas y otras
Sus materiales de
trabajo son elementos simples y cotidianos como la lana de oveja, hilo,
anilinas, cáscara de nuez, hierbas, arpillera y lana industrial. Con ellos y
bastante paciencia se expresa la sensibilidad femenina a través de movimiento
delicados traducidos en finos y coloridos tejidos artesanales.
Olegaria Plaza,
lleva más de 40 años trasmitiendo sus conocimientos del hilado, habilidad que se
demuestra al maniobrar el “huso”, herramienta característica para tejer. Cuenta
que al plasmar su sueño en una alternativa de trabajo, a través de los cinco
millones de pesos entregados por Prodecop para la ejecución del Proyecto,
permite que otros pequeños campesinos se incentiven a trabajar en su
localidad, creando nuevas fuentes de trabajo y fortalecer
económicamente a las familias pobres de la Región de Coquimbo.
“Es un
trabajo lento y delicado. Se compra la lana pura de la oveja,
se lava, limpia e hila. Luego el proceso torcido de dos hebras, teñir el hilo
con elementos naturales, ya sean con montes, cáscaras de nueces, corteza de
árbol, etc.” Cuenta Olegaria Plaza quien fue la gestora de agruparse y
presentar el proyecto en el CDL de la Municipalidad de Río Hurtado.
Para Prudencia
Valdivia, Prodecop a significado unir a un grupo de mujeres que anteriormente
no tenía otras opciones de generar ingresos económicos a la familia. “Con
la ayuda de Prodecop hemos logrado que otras localidades conozcan nuestra
labor, trabajar en grupo y entregar el conocimiento para comercializar nuestros
productos y así salir adelante económicamente”
Prodecop, Proyecto
de Desarrollo Rural para Pequeñas Comunidades Campesinas y Pequeños Productores
de la Cuarta Región potencia a estos sectores, tradicionalmente marginados,
entregando herramientas para que accedan a una mejor calidad de vida y
situación socioeconómica, instancia que los propios beneficiados deben trabajar
para ser de toda idea un proyecto sustentable y rentable.