BOLETÍN N°2
Heroínas desconocidas y Héroes anónimos
En varias ocasiones le hemos escuchado
decir a usuarios/as del PRODECOP, las expresiones más cálidas y agradecidas
sobre la promotora o el promotor que atiende su Comunidad. Nos han contado de
la abnegación, de la entrega, de la alegría con la que bien un promotor, bien
una promotora, se queda en la comunidad hasta muy entrada la noche, acompañando
en este proceso de cambios, personal y social, que impulsamos desde el
Proyecto. Promotoras y Promotores que hasta duermen en las comunidades, e
inclusive asisten a reuniones en los fines de semana de su merecido descanso,
muchas veces sin contar con transporte propio. Valioso es destacar que aún en
las condiciones más austeras y difíciles, el compromiso es mayor y es así
entonces como promotoras y promotores suben y bajan cerros, andan y desandan
caminos, con lluvia o con sol -aún sin haber cobrado su quincena- en un
ejercicio permanente de amor, coraje, entrega y comunicación. Unas son
sociólogas, otros peritos agrónomos, algunas han estudiado trabajo social o
periodismo. En todo caso, son personas preparadas y con una altísima vocación
de servicio. Los y las promotores/as conforman un grupo multidisciplinario,
unidos por motivaciones comunes: un Proyecto como PRODECOP y el empeño por ver
en mejores condiciones de vida a sus coterráneos. Porque resulta que la mayoría
de nuestras promotoras y promotores han nacido o viven desde hace tiempo en los
estados donde trabajan, lo cual hace de su labor un creciente acto de fe. De fe
en sí mismos y en sí mismas, en sus comunidades, y en las vecinas y vecinos que
las pueblan. Las promotoras y promotores del PRODECOP forman parte del personal
de empresas coejecutoras del Proyecto en la provincia. Cada cierto tiempo, de
manera local, se invita a empresas vinculadas con el desarrollo rural a
concursar para ser coejecutoras del Proyecto. Luego, un comité evaluador se
ocupa de dar el visto bueno a las que tienen todos los requisitos para
participar en el PRODECOP. Se hace un contrato anual para la prestación de sus
servicios y disponen de un equipo humano que atenderá a las comunidades de
influencia del Proyecto. A partir de ese momento se establecen varios
compromisos; entre el PRODECOP y las empresas coejecutoras (que incluye, por
ejemplo, el pago por adelantado de dos meses para cancelar Honorarios
Profesionales al personal y para la cobertura de gastos administrativos). En
términos laborales y estratégicos, se comprometen las empresas coejecutoras con
sus promotores/as y, tanto o más importante aún, se empieza a reforzar el
vínculo y el compromiso con las comunidades que le son asignadas a cada
promotor/a por parte de la empresa, siguiendo siempre las líneas trazadas por
el PRODECOP y la Fundación CIARA. Así es esta red de compromisos y
responsabilidades en donde siempre estamos buscando el beneficio de las
personas de nuestras comunidades y los más altos niveles de excelencia en la
ejecución del Proyecto. Son varias las empresas coejecutoras, así como muchos y
muchas los y las promotores/as con quienes trabajamos actualmente. La lista es
larga y, de publicarla, seguramente nos tomaría todas las páginas de este
Boletín. No obstante, les recordamos a todas y a todos con aprecio y
consideración. Les saludamos efusivamente, porque gracias a ellas y ellos el
PRODECOP llega hasta las comunidades más remotas del país. Su trabajo
silencioso, constante y entusiasta, así como su capacidad de animar a otras y
otros para el desarrollo económico y socio cultural de las comunidades y el
país, las convierte en heroínas desconocidas y en héroes anónimos.