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María Adelia Velasco de Herrera
El SALVADOR
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María Adelia Velasco de Herrera es mi nombre tengo 27 años de edad, soy una mujer casada, con dos
hijos menores de 5 años una niña y un niño, he estudiado 6º grado, vivimos en
una casa pequeña ubicad en el Caserío San José, Cantón Río Grande, Jurisdicción
de Sensuntepeque, Departamento de Cabañas, El Salvador, Centro América.
Mi vida está llena inquietudes y
responsabilidades, ustedes vean; en mi casa hago el trabajo doméstico
concerniente a la alimentación, cuido a mis hijos e higiene del hogar. En
cuanto a la generación de ingresos trabajo en la agricultura especialmente en
las milpas (cultivo de maíz), tengo crianza de gallinas y cerdos indios que
también ayudan para los gastos del hogar, mi esposo trabaja como vigilante en
una fábrica en San Salvador.
En la comunidad también desempeño otras
funciones en la Directiva, aquí tenemos dos Directivas una a nivel del Caserío,
en la cual yo soy la Presidenta y hay otra a nivel de todo el Cantón, en la que
yo soy vocal de la Asociación de Desarrollo Comunal (ADESCO), ésta tiene
personería jurídica.
Hasta el momento creo que estoy atendiendo
satisfactoriamente todos mis compromisos, ya sea a nivel familiar y comunal.
Para eso me organizo de la manera
siguiente: en la mañana yo, me levanto a las 04:00 a.m., hago limpieza, voy a
lavar al río, al regreso hago el desayuno y desayunamos inmediatamente, le doy
de comer a los animalitos, si hay labores que hacer en los cultivos me voy con
mozos a realizarlos y a veces sola, regreso al mediodía a preparar el almuerzo,
a veces me llevo a los niños o me los cuida mi mamá que vivo cerca. Generalmente
por las tardes las utilizó para el desarrollo de actividades comunales, ya sea
en el Caserío o en el centro del Cantón atendiendo reuniones y comúnmente
haciendo tramites para conseguir proyectos para la comunidad.
¿En el campo comunitario que logros hemos
tenido?...
Bueno como antes dije a nivel del Caserío
donde yo soy la Presidenta de la Directiva, hace 10 años las necesidades eran
mayores, el agua la ibamos a traer bien lejos, al río, tomábamos esa agua contaminada,
para reunirnos nos ruinamos bajo un árbol y cuando llovía era más difícil, pues
las casas bien pequeñas no cabía la gente, los niños aun los pequeñitos iban a
la escuela hasta Sensuntepeque, corriendo el montón de riesgos de la guerra.
Ante todo esto, un buen día, yo y mis
hermanas salimos a convocar a la gente para organizarnos y formar una
Directiva, aunque existía un gran peligro por la guerra, pero así la hicimos,
desde entonces hemos luchado y yo al frente a pesar que teníamos muchos problemas:
la gente tenía miedo, todo mundo desconfiaba, la Directiva a cada momento se
desanimaba, pero yo insistía y volvía a convencerlos, así es que desde entonces
hasta el momento conseguimos el proyecto de agua potable con el Ministerio del
Interior, una casa comunal donde ahora nos reunimos, el PRODAP nos construyó
una aula escolar y estamos en espera que el Fondo de Inversión Social (FIS) nos
construya otra. Para todos estos proyectos, nosotros ponemos algún material que
está a nuestro alcance y toda la mano de obra, nos organizamos en grupos y
hacemos una programación hasta lograr finalizarlos, luego hacemos
inauguraciones con toda la comunidad.
Aquí yo me encargo de andar haciendo
trámites y supervisando el trabajo, así como de ver que se lleven registros del
dinero, materiales y control del aporte comunal, siempre estoy pendiente que
los demás hagan lo que les toca hacer.
Esto no es fácil, pero ya me acostumbré y
todo mundo confía en la forma como yo dirijo los trabajos comunales y siempre
me gusta contar con la opinión de todos/as para que tomemos unas buenas
decisiones y todos/as se sientan comprometidas a trabajar.
Además de lo que les he contado de mi
Caserío, en la ADESCO del Cantón, aunque soy vocal, siempre asumo una gran
responsabilidad y también confían en mis opiniones y en el trabajo que hago;
además siempre he pertenecido a las Directivas de la Escuela; de la Iglesia, en
fin en todo lo que beneficie a la comunidad. Actualmente estoy ensayando en el
coro de la iglesia católica y me siento muy animada.
Esto es mi quehacer en esto hay mucho
esfuerzo, pues no es fácil porque siempre hay dificultades, a mí me pasa que a
veces me siento mal, desanimada cuando no se tiene toda la participación de la
comunidad, pero entonces me digo, esto es un reto y sigo adelante; con el apoyo
de mis hermanos/as y al final logramos otra vez motivar a la gente.
Bueno finalmente quiero decir que a pesar
de lo serio que resulta todo ésto, yo tengo el apoyo de mi esposo que no se
opone a mis actividades, al contrario me apoya me da ánimos y confía en mi
capacidad de mujer y como Líder, porque quizá yo les he demostrado.
Por eso invito a todas las mujeres a que
desarrollemos toda el potencial que tenemos, que nos capacitemos como yo lo he
hecho, que aprovechemos los espacios para ganar credibilidad en la comunidad,
todos ésto sea en beneficio de la comunidad, de nuestras familias y de nosotras
mismas para que nos sintamos contentas, útiles y sobre todo muy capaces.
¡Esta es mi historia!....
Contacto
PRODAP
Reina Noemi Moreira
Av. Crescencio Miranda y 8a. Calle Poniente Nº 1
San Vicente, El Salvador
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