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Manuela de Jesús Ayala
EL SALVADOR
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¡UNA OPORTUNIDAD LLENA DE ESPERANZA!...
Es una mañana de octubre, estando en mis
actividades diarias, se me informó de la posibilidad de participar en un
concurso muy relevante, en el cual, se elegirán algunas mujeres que representan
una figura de Lídereza Comunal.
¡Que importante! dije, que nos tomen en
cuenta, me gustó la idea, en el especial, porque son pocos los espacios que se
me presentan para dar a conocer el trabajo que realizo.
"Bendita Oportunidad", que se
convierte desde este momento en una esperanza alentadora, que motiva aun más mi
desempeño como Lídereza".
A continuación la información que me
respalda:
Me llamó Manuela de Jesús Ayala, soy
casada, tengo 43 años, ya son varios verdad, pero bien vividos y aprovechados, estos
años no han pasado, por pasar. En su oportunidad estudie hasta quinto grado, no
más. No se pudo, eran tantas las ocupaciones en mi hogar. Vaya, vaya tuve que
aprender y aceptar que no podía aspirar a más. Aun nadie me ha explicado
porqué. Pero bien, entre tanto a mis hijas espero ofrecer algo diferente y
merecedor. Hablando de ellas, son tres: la primera tiene 19 años y estudia
noveno grado, la que sigue ya cumplió 17 y también va a noveno y la seca leche,
así le digo por ser la pequeña tiene 13 y va a cuarto grado, juntas conforman
un trío que me motivan a vivir, pese a que algunas y algunos... han considerado
que no soy mujer completa porque no tuve ningún varón. "No importa",
Dios así se manifiesto en mi hogar. Mi viejo; así le digo a mi esposo; también,
ahora contento. Aunque, quizás hayan cosas que no me dice al respecto. Bueno, a
veces es mejor no escuchar lo que puede herirnos es él, mi brazo derecho, un
pilar más en la familia.
Vivimos en el Caserío La Quesera, Cantón
Obrajuelo Lempa, Municipio San Vicente, Departamento San Vicente, El Salvador,
Centro América.
Como mujer siempre he tenido algunas
aspiraciones en el ámbito personal, familiar y comunal. En lo personal me
siento satisfecha, dado que las oportunidades de crecimiento las he aprovechado
al máximo, sé que mi desarrollo como mujer aun no ha culminado, pero lo que he
logrado hasta hoy me place, me llena y me motiva a ser mejor cada día. Le doy
gracias a Dios por no ser conformista, siempre he anhelado mejores espacios
para mi desempeño. Considero que me cuido y respeto al interesarme por mí. En
lo familiar, he alcanzado una opción, en cuanto a tener un buen esposo, mis
hijas, un hogar, pues en donde se pone a prueba, toda mi capacidad de
negociación, de apoyo, tanto en lo moral, educativo, como económico.
Afortunadamente, las dificultades surgidas han sido superadas en su momento,
por supuesto con la ayuda de Dios. Todo esto me ha permitido visualizar nuevas
esperanzas para el crecimiento de mi familia y no quedarnos estancados.
En lo comunal, esta área me emociona, me
interesa y me satisface comentarla, dado a que me ha permitido servir a los
demás, con toda entrega y un desempeño que considero aceptable. Siempre he
querido mejorar las condiciones de mi comunidad, con el afán de que las nuevas
generaciones encuentren mejores oportunidades para su desarrollo. En esta parte
siempre he colaborado, más aun desde hace seis años, cuando me eligieron
Presidenta de las Asociación de Desarrollo Comunal del Caserío. Este hecho me
hizo sentir muy orgullosa, con mucho valor, mi autoestima se elevó aun más,
entonces si creí que era un verdades Líder. Considere que si la comunidad me
eligió y puso su mirada en mí, era por algo y me sentí comprometida.
Como Lídereza, en todo el andar, he apoyado
en la gestión ante varias instituciones como la Gobernación Política
Departamental de San Vicente, ente que facilitó la construcción de un puente,
con esfuerzo institucional, comunal y el mío, ya que en algunos casos, cuando
se atrasaba el desembolso, tenía que pagar la mano de obra de mis escasos
fondos. Estos eran retribuidos. Al final el objetivo fue cubierto y hoy los
niños, niñas y adultos ya no corren peligro al pasar el río.
Posteriormente vino a la comunidad un
"gringo" del Cuerpo de Paz, él nos motivó a desarrollar proyectos
encaminados a mejorar la salud de los habitantes. En primer lugar gestionamos
un proyecto de letrinización, con apoyo del Ministerio de Salud, claro era un
proyecto nuevo pues las letrinas eran aboneras, por la cual paralelo a la
construcción de éstas, se llevó un proceso educativo a todos los beneficiarios,
para que conocieran el uso y manejo de las mismas. Afortunadamente todo fue un
éxito.
Luego, como un complemento a los servicios
de salud, orientados por los voluntarios del Cuerpo de Paz, tramitamos ante
UNICEF, el Proyecto de Agua. Para el cual, fue necesario organizar grupos de
trabajo por día, hasta concretar la idea. Todos hoy día estamos contentos y con
agua cerca para el desempeño de todas las actividades del hogar. Otro éxito, producto
de la coordinación institucional fue la construcción de una cerca escolar, de
la escuela del Caserío, proyecto que fue auspiciado por PRODAP. Todo fue un
proceso, dado que en un inicio se hizo un diagnóstico de la problemática
comunal, al final sé priorizó dicho proyecto y la comunidad se esforzó hasta
concretarlo. Hoy en día, la población estudiantil, está más segura en sus horas
hábiles. En la fase de ejecución del proyecto se notó mucha participación
comunal, dado que la comunidad tenía que aportar toda la mano de obra. Todo
culminó a satisfacción, hasta inaugurar la obra.
He recibido capacitación de carácter
agrícola, para poder brindar mejor asistencia a los trabajos de este orden. De
estas jornadas han sido responsables los de Proyecto de Desarrollo Agrícola
para Pequeños Productores de la Región Paracentral (PRODAP) y
El Centro Nacional de Tecnología
Agropecuaria y Forestal.
Por otra parte, como un complementó para
acercar los servicios de salud a la comunidad, fuí capacitada por la Fundación
Salvadoreña para el Desarrollo (FUSAL), para brindar primeros auxilios en
salud, me equiparon con un pequeño botiquín, para beneficio de la comunidad.
Posteriormente, participe en una jornada de capacitación que impulsó
PRO-FAMILIA, con el fin de tener un banco de recursos como Promotoras de Salud,
a nivel comunal, aspecto que está beneficiando a la población con métodos
educativos y preventivos para lograr el espaciamiento de los embarazos.
Cuidando, en primer lugar, la salud reproductiva de la mujer. También la
Fundación para el Desarrollo de la Mujer (FUDEM) me capacitó, para tomar
exámenes de Agudeza Visual.
Las dificultades que he encontrado en las
actividades de gestión comunal son que no podemos negar que a los hombres les
cuesta aceptar orientaciones de una mujer y menos cuando ya son de carácter
decisorio. Ahora bien, la capacidad de negociación, hacía la reflexión, para
enrumbar mejor el trabajo juega un importante papel y yo no he escapado de
atravesar por estas circunstancia. No todos los miembros de una comunidad
comulgan con el Desarrollo Comunal, hay personas que muestran bastante apatía
al respecto y esto entorpece el proceso de desarrollo. Existen otras mujeres en
la comunidad que no toman mayor iniciativa y a veces sin mucho apoyo, pese a que
algunas están dando muestras de querer incorporarse al proceso.
Ya son tres períodos de reelección con mi
cargo de Presidenta de la Asociación de Desarrollo Comunal, a veces me siento
comprometida de tener que capacitar a otra mujer, para que me sustituya con el
cargo. Espero poder delegar, pero continuar apoyando, "Sería interesante
que otra MUJER SOBRESALGA AL IGUAL QUE YO"
Yo tengo proyecciones como "Mujer
Lídereza", entre ellas: continuar impulsando el desarrollo de mi
comunidad, fortalecer a otras mujeres para que demuestren su potencial como
Lídereza, fomentar la armonía familiar al interior de mi hogar y poder predicar
ante la comunidad, dado que éste también es parte de mis compromisos, fomentar
la participación igualitaria de hombres y mujeres en este proceso de cambio
para que juntas podamos construir un mejor trabajo, aumentar el nivel de
gestión tanto a nivel comunal, como institucional.
Contacto
PRODAP
Reina Noemi Moreira
Av. Crescencio Miranda y 8a. Calle Poniente Nº 1
San Vicente, El Salvador
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