|
|
Ana Tulia Zapata
COLOMBIA
__________________
|
MI HISTORIA: la historia de una mujer indígena paez
MUJER Líder indígena del Departamento del Cauca - Colombia
Relato hecho en algún lugar de la comunidad...
La historia se remonta a cincuenta años
atrás, cuando en el municipio de Caloto, departamento del Cauca, en la vereda lllamada
El Chocho, el 3 de enero de 1.947, nací en un hogar compuesto por mi madre, una
mujer indígena, médica tradicional y mi padre, mestizo, hombre pobre,
trabajador, además de mis hermanos.
En esta vereda viví hasta los once años sin
estudiar porque mis padres tenían el temor de mandarme a la escuela porque
podía pasarme algo en el camino, vía a la escuela. Fue una infancia feliz
porque estaba entre los míos, la gente páez. A los once años fui a estudiar en
la escuela la Sagrada Familia, que era dirigida por unas religiosas. Allí
empezó mi martirio, porque siendo una india era pecado estar entre los mestizos
y blancos, porque estropeaba demasiado el cas
Nosotros, lo indígenas paeces, en lo
espiritual nos formamos con base en cuentos, sentados todos alrededor de la
tulpa (fogón de tres piedras y leña) escuchando el canto de los pájaros,
mirando la luna, las estrellas, los relámpagos y escuchando al médico
tradicional, que es quién se encarga de la limpieza del cuerpo de las personas,
de la casa y de la misma comunidad, trabajo que hace el médico tradicional
propio para protegernos desde que nacemos. El médico sabe que tipo de trabajo
necesita cada uno, porque los espíritus se le presentan y los ayudan. Claro que
hay médicos malos y buenos y no cualquiera puede ser médico.
Volviendo al cuento de la escuela, allí me
insultaban diciéndome: "india mascacoca", "no sabes
hablar", "hueles feo",...me decían que me bañara bien porque
olía mal. Yo no entendía lo que querían con todo eso, siendo que mis padres
eran tan distintos a los del pueblo. Durante todo este tiempo de estudio empecé
a cambiar sin darme cuenta, ya no quería regresar a mi comunidad, los alimentos
me parecían horribles, ahora el hablado ni se diga, así que no hable más mi
idioma hasta que se me fue olvidando y ahora apenas medio lo entiendo.
En medio de todo el problema que le cuento
terminé la primaria, el deseo de mis padres era que estudiara hasta terminar la
secundaria, trataron de conseguir una beca lo cual no fue posible por tener 17
años (ya era muy mayor frente al resto de los compañeros); decidieron entonces,
matricularme en el un colegio, pero sólo fue por dos semanas, la situación económica
de mis padres era muy difícil y no era posible pensar en estudiar.
Entonces regresé a la comunidad, empecé
nuevamente a estar con mis padres, a desenvolverme en ella nuevamente y a oír
hablar el idioma,.. En la comunidad, en ese entonces, no éramos dueños de la
tierra que trabajábamos, éramos terrajeros de un señor que era el
terrateniente; él nos daba la tierra para trabajar y vivir allí y se le paga
con días de trabajo. Allí yo allí ayudaba a mis padres en el campo.
Un año después nos fuimos al pueblo, allí
mis padres tenían una casa durante este tiempo empecé estaba en la casa con mi
mamá, ayudándola y como el deseo era seguir estudiando, entonces nos unimos
para participar en la organización de un colegio, que hasta hoy está
funcionando. Cuando inicio el colegio yo hice parte de ese grupo, ahí estudié
por dos años.
Para ese entonces empieza la vida
sentimental, el asedio de los muchachos, empieza otra etapa de mi vida... es un
proceso, durante esos dos años, conocí muchachos, emocionalmente no sentía nada
pero al sentir el asedio empiezo a despertarse en mí la admiración por ellos,
en eso,.... empecé a enamorarme como dos o tres años de novia de un muchacho
que me protegía de los otros yme aconsejaba. Cuando mis padres vieron lo que
estaba sucediendo me llamaron la atención, querían saber que pasaba, entonces
él les respondió que estaba enamorado de mí, y ahí nos casamos, yo tenía 22
años, ya no eran tan joven para lo que usaba en esa época...
Nacieron los niños, él era del pueblo,
campesino. Nos casamos era un hombre muy pobre y decidimos regresar al campo,
en donde ayudaba en el trabajo a mis padres, yo también trabajaba en el campo.
Nace el primer hijo, luego el segundo y en
ese momento empieza el proceso de recuperación de tierras, nace el CRIC
(Organización Regional Indígena del Cauca), empiezan las tomas de tierra en
Toribio, en Corinto, nosotros no entendíamos nada... la comunidad empieza a
interesarse, se hacen reuniones y se decide que "nosotros también íbamos a
recuperar tierras, llegan los líderes y nos hablan del proceso y ahí empezamos...
Yo participaba de las asambleas, en donde
era la secretaria por lo que tenía un poco de estudio. La gente decía
"como ella sabe leer y escribir que nos colabore en la secretaria",
se trataba de hacer actas, una programación, o a veces me tocaba leer, por
ejemplo, la historia del Quintín Lame, yo le exponía, contaba quién era, qué
había hecho, .... Sin darme cuenta me fui metiendo en todo eso porque había
estudiado. No me daba medió porque estaba en medio de mi comunidad y de mi
familia.
Se empezó a hablar sobre tierras, se salía
a manifestaciones en el pueblo, a Cali, a Santander de Quilichao, a Corinto,
sobre todo los hombres, las mujeres algunas, yo no salía por mis hijos
pequeños, en lo que podía colaborar era haciendo actas, a veces preparando con
otras el almuerzo cuando la gente se reunía. Eso es por allá en el año 72. Mi
esposo empieza a participar en reuniones, en asambleas, en comisiones de
tierra, marchas,.. él se iba y yo me quedaba sola con los niños y mi mamá; yo
me sentía muy segura porque mi mamá era médica tradicional, ella constantemente
me hacia refrescos y remedios porque, ella decía que había que refrescar para
que no le pase nada a la comunidad. Yo me quedaba con ella tranquila y ya
empezaron las recuperaciones ya en mi vereda, Primero fue un pedacito, ahí
llegó el terrateniente con la policía y nos amenazó y como le dijimos que era
sólo un pedacito nos dejó.
A las recuperaciones iban sobre todo los hombres,
las mujeres nos quedábamos preparando los alimentos y pendientes por si venía
la represión para avisarles. Fue todo un proceso, por un tiempo largo, los
hombres se iban para reuniones para Tierradentro, para Miranda, Florida, se
iban a pie, pero mi trabajo seguía en la casa y cada vez que se hacían grandes
reuniones yo asmunía la secretaría haciendo la orden del día y leyendo los
libros que un señor que llegó nos entregaba. Leí lo que eran las luchas populars,
las luchas obreras, lo de las torturas,... cosas que causaban terror, yo le
leía como un cuento, pensaba que eso no podía suceder en la vida real, eran
cosas horribles lo que leía.
Yo era sola en este proceso de leer libros,
de formación, puesto que en la comunidad no habían más mujeres que supieran
leer y escribir, esto porque los s indígenas no solían poner a las muchachas a
la escuela. En mi caso ayudó que mi papá se había criado con un mayordomo que
tenía una visión diferente,... yo era la única, otras mujeres me decían que por
que no ayudaba en la cocina y que sólo estaba con los cuadernos o los libros;
pero cuando ellas empezaron a sentir ese celo yo le decía vengan Uds. a asumir
esto que yo estoy haciendo y yo hago lo que ustedes hacen; ahí ya me respondían
que era cierto que ellas no podían hacer lo que yo hacía y se conformaban. En
algunas asambleas era todo el día recogiendo lo que se discutía... así
transcurría la vida, leyendo y aprendiendo de las explicaciones que nos daba
ese señor que era colaborador del CRIC y fue prácticamente quien orientó el
trabajo en la zona.
En el 74 se realizó el congreso del CRIC y
la comunidad me manda a participar, argumentado que yo podía intervenir y
explicar todo el trabajo que estábamos llevando en la zona. A mí esto me dio
miedo, me daba miedo irme y sobre todo dejar los niños, que no era mi
costumbre, pero viendo que era importante yo me fui para ese congreso con toda
la comunidad, ahí fue la primera vez que participé en público ante miles de
personas.
Cuando me llegó el momento de hablar, en el
congreso, yo sentía que toda la sangre se me bajaba a los pies, un temblor
único, una cosa que nunca había sentido, sentir que todo la gente me miraba,
fue horrible.... pero pensando en la gente y que tenía que hacer quedar bien la
zona norte, así pude empezar a hablar y a explicar todo nuestro trabajo
político.
Me sorprendió mucho que la gente me aplaudió
mucho, creo que porque era mujer e indígena, aplaudieron bastante, fue
positivo. Allí estaba con mi esposo quien estaba dedicado de lleno a ese
trabajo. El me apoyaba siempre y cuando estuviera con él, además como no había
otra mujer que hiciera lo que yo, le tocaba dejarme aunque no le gustara. A
veces cuando yo iba para una asamblea él me decía que a qué iba, pero yo no le
hacía caso, sino que iba y resultaba allí haciendo un trabajo y como me veía
trabajando se "aguantaba" y no me decía nada, Como que yo iba a lo
iba y no a perder el tiempo, tal vez por eso no se opuso.
Así transcurrió mi vida en medio del
trabajo y las recuperaciones, ahí llegó la represión, en una época en que
hicimos una recuperación, para un diciembre, llegó la policía y golpeó a todos
los compañeros y nosotras nos salvamos por fortuna. Se llevaron a todos los
compañeros a la cárcel y nosotras organizamos a las mujeres y nos tomamos, sólo
mujeres, el juzgado (oficina del juez), y allí reclamamos que nos devolvieran a
los maridos porque sin ellos no hay quien trabaje, les decíamos, y los niños
están aguantando hambre . El juez se burlaba y nos decía: no dicen que las
indias son muy trabajadoras y no necesitan a los maridos,... pero de esa manera
presionamos para que largaran a los esposos, de hecho soltaron a casi todos. Fue
una iniciativa muy buena, todas con los niños pequeños a las espaldas, de
pronto el juez se apiadó de nosotras y por eso los soltaron.
La vida mía iba entre recuperaciones,
asambleas, llevando actas, hasta que aparece una organización nueva, entre la
gente, un movimiento político y armado (que años mas tarde se reinsertó en el
proceso de paz) y con ellos empezamos a estudiar alrededor de las tulpas,
estudiábamos temas políticos, la plataforma política del CRIC. En ese entonces
la comunidad ya tenía tierras comunitarias y estábamos haciendo actividades de
fortalecimiento de la organización y también para recoger fondos. Yo a veces
estaba en la cocina y haciendo otras cosas propias de la organización también.
Durante este proceso estudiamos por grupos
y analizábamos la situación de la comunidad. Como 5 o 6 años anduvimos en esas.
En esas mi marido se va con ese grupo para el monte (trabajo armado) y yo me
quedo sola trabajando en la comunidad, es cuando viene la propuesta de que me
fuera a un trabajo con los obreros de una petrolera, en Orito putumayo, eso fué
como en el 77; Y me voy a trabajar con la clase obrera ; esto era algo aparte
de la organización indígena, había gente de todo el país, me vinculé y ya en
Orito, al llegar pensé que podría trabajar también con indígenas, pero al
llegar me dejaron sola en una casa y mis niños se lo llevaron a Mocoa (la
capital del departamente, también un pueblo muy pequeño) a estudiar, mientras
tanto mi esposo seguía en el monte, lo único que me recomendaba era que
estuviera pendiente de que no se fueran a afecar los niños. Si podemos apoyar
para nuestros hijos lo hacemos y allí me dejaron con uno solo, el más pequeño,
con él debía ir a la montaña a hacer formación política.
En el pueblo estudiaba con un grupo de
obreros. Tenía mucha dificultad porque había muchos hombres solos y me
molestaban mucho, y además se habían llevado lejos mis hijos y el compañero que
orientaba allá empezó a decirme que me olvidara de ellos, que si yo era
revolucionaria que no olvidara de los principios marxista, a lo cual se
respondía que si yo luchaba era para mis hijos y trabajaba por ellos y por
comunidad. En ese trabajo había solo otra mujere que era maestra, la compañera
de uno de ellos, él me trababa muy bien a mí pero a la esposo nó, ella se
quejaba mucho porque la maltrataba.
Yo acostumbrada a la comunidad, allí me
empecé a sentir sola, a preocuparme y me regresé porque mis padres estaban
enfermos, al mes regresó mi esposo porqie había mucho peligro y volvió a la
casa y nos metimos de nuevo con la comunidad, organizandonos, recogiendo fondos
y el grupo de la comunidad organizada crecia. Como esposo había cometido
errores en su grupo vinieron y lo sacaron alguna vez. Volvimos al pueblo y allí
lo llaman al trabajo nuevamente armado, se fue para el occidente y allí habían
otros grupos y allí lo asesinan, creo que fue así porque desapareció, nunca
volvió a la casa. Yo en el pueblo me dedicaba a ser trabajos de modistería, yo
no tenía cabeza para nada, con mis 5 hijos y con preparación, las lecturas de
torturas ahí sentí que estaba preparada para lo que me estaba pasando, me toco
enfrentar esa situación, mi razón eran mis hijos, yo pensaba que mi razón eran
ellos y por ellos tenía que levantarme y así trabajando. Me dio apoyo una
señora de Caloto, me daba trabajo en el campo, muy duro, yo no estaba
acostumbrada pero me toco, para sacar los hijos adelante (llanto).
Fue como un proceso como una año, sola no
volví a saber nada de los compaeños, no supe nada más,.. como al año me
llamaron de mi comunidad para que participara de una reunión y claro como dice
el dicho: "al quele gusta le suena" y ahí fue para ver en euq ayudaba
y regresó y encontré que el grupo armado era bastante fuerte, pero no era gente
de la comunidad, era gente que había llegado de la costa pacífico de muchas
otras partes. Un compañero me ayudóa mucho. Mis hermanos decían que si uno era
de la comunidad valía mucho pero en el pueblo no, pero un compañero decía que
yo en el pueblo podría hacar algo y empiezan a ponerme tareas: trabajar con la
gente, formar grupos, orientarlo, como tenía experiencia, pero era muy díficil
pero me vinculé y seguí trabajajndo.
En el 81 muere mi madre, fue un golpe muy
duro ya que ella como médica me apoyaba mucho, luego muere una hna. Mía y había
sufrido mucho y luego desaparece mi marido, y sólo queda un hiono que me ayuda,
aunque sea revuleto me daba para la comida delos muchachos, pero resulta que
muere en un accidente, un carro lo mata y es otro duro golpe, pero yo seguía...
yo recuerdo que quentre lágrimas seguía trabajando y sin deseos de nada y un
día e me encontré conq ue habían cogido a unos de mis hijos y lo habían
golpeado en la espalda y esto fue como un golpe tan fuerte que me levantó él
animo, no era que porque el papá no esxite todo el mundo se va a aprovechar de
mis hijos. Fue algo bueno porque me levantó la moral y me animó a volver al
trabajar.
Cuando empece´de nuevo al trabvajo, vi que
era muy dif´cil porque ahí yo vivía de jornal y me dí cuenta que así era muy
difícil el trabajo organizativo porque uno esta amarrado al patrón, pero yo me
las arreglé. En ese momento había monbramiento de nuevo cabildo y resulta que
no no había quién y yo me ofrecí diciendo que yo quería trabajar en el cabildo
y me nombran del capitana del cabildo (88) y trabajé por dos años.aunque el
período es de un año, a mí dejaron dos años. Fue una experiencia muy bonita de
estar con la gente, de trabajar con ellos, oerientarlos, conocer los problemas
ayudarlos a resolver, ver de cerca los problemas. La gente me aceptaba, la
comunidad no me rechazó por se mujer lo que sí sentí era que lasmujere me
buscaban mucho para poner sus quejas, decían que y o las escuchaba. En el 91
cuando la masacre del Nilo, que fue un golpe muy duro, nosotros estuvimos
ayudando y trabajmos mucho en las marchas.
En el 92, entra un gobernador que le tocó
muy duro, al frente todo lo de la masacre del Nilo, nosotras las mujeres
ayudamos mucho, por la experiencia que tenía, ya en el 91 me habían propuesta
que fuera goberandora, pero no yo ace´pte porque me daba miedo la
responsabilidad que significaba, el compromiso es muy serio. Ppero en el 93, la
gente me exigió y me toco aceptar ser goberandora, conocí que era eso, hay otro
cambio, porque no estaba acostumbrada a estar fretne a una comunidad, allí hay
que mandar, hay que dirigir, al comienzo fue una experiencia dura, yo pensaba
que podría hacer yo de gobernadora, y la plana mayor que quedó en el cabildo me
colaboraron mucho, yo era la única mujer en medio de 42 cabildos, todos me
respetaron. En la comunidad hay algo de los antepasados frente a las mujeres,
por ejemplo lo de cacica Gaitanta, mujer que lucho por la comunidad; yo creo
que cuando una denosotras se propone y trabaja con la comunidad con honestidad
y seriedad hay mucho respeto, uno lo siente y pienso que si uno no da motivos
para la crítica lo acogen bien. Trabajé un año y en ese entonces emepzó el
proceso de la ACIN , antes ya empezó todo el cuento de la erradicación de
cultivos ilícitos y de ahí surge el embión de la organización zonal, y
empezamos a participar en todo eso. De goberndora era ya con los otros doce goberandores,
algunos eran muy arribistas, otros me apoyaban mucho, pero ahí se va viendo la difierencia,
pero no hubo mauyor problema, así trabaje.
En el 94 los doce cbildos se reúnen y
propone que vaya a trabajar al ejecutivo, para reemplzar uno que sale a ahacer
política. En el ejecutivo, no hubo rechazo, pero vino políticamente la
diferencia, ya noera la zona, sino el departamento, las 7 zonas. Es una
experiencia muy bonita, llegué a conocer cosas, unas que no era muy buenas,
pero tratabaj. Como mujer no se tocaba el tema, yo no sentí mal, tal vez porque
yo no era una niña, ya era una mujer madura, eso era una ventaja.
Las dirigentes mujeres nos diferenciamos de
los hombres, en que ellos se desuleven con mayor facilidad, por ejemplo en los
viajes, ellos salen a un lado y otro sin problema, y yoi ahí si tuve mucho
miedo, yo no estaba preparada para eso. Por eso los viajes nó, sólo acompañada.
En el trabajo con la gente la diferencia las mujeres estamos mas en la base,
cuando yo terminé el ejecutivo, la propuesta era ir a la ONIC, pero no acepté
por mi familia. Nosotras estamos pensando en fortalecer las bases, en las
necesidades de la gente; deseamos menos el poder, mas la gente, la organización
de la gente, nosotras de mujeres, no si todas, no pensamos en el poder,
pensamos en el mejamiento de la comunidad, la paz, la foraleza de la familia.
En el trabajo de las mujeres, me encontre
en el ejecutivo con la primera mujer que se había elegido enel congreso, y se
propone que yo la reemplzará cuando salió, pero yo no acepte porqu en el
trabajo zonal uno esta cerca de la zona, en el regional no se puede, se aisla
uno de la casa y de la comunidad. Luego mas tarde en una asmablea de mujeres a
la que fupí para ver como era el trabajo de las mujeres, que no conocía mucho,
porque había estado era sobre todo en lo político, aalí me poroponen la
coordinación zonal. La comunidad y cabildos aceptan.
Es una experiencia muy bonita, se empieza a
conocer el proceso, lo que es uno como mujer, porque hasta ahora en todo ese
trabajo, ene ese trote no había tenido tiempo de pensar en mi como mujer, no
había pensado en eso. Yo creo que nosotras tenemos que formarnos como mujeres y
como políticas, hay quye ir a la par, para que no haya tropiezo, ni rechazos,
porque la lucha nuestra es en conjunto con la comunidad,porque nuestra luchas
es por ser un pueblo explotado, marginado, debemos luchas como mujeres y
también luchar para construir ese fortalecimietno de las comunidades indígenas.
Para nosotras hay dos RETOS, como mujeres y como parte de una comunidad
marginada y muy golpiada.
Las dificultades mas grandes, la pérdida de
muhac gente, de mi familia, hasta hace muy poco, hemos tenido muhcas pérdidas,
brutales, a un sobrino por ejemplo, que era un líder lo cogió el ejército y lo torturon
y lo mataron, EN ESE momento me toco ayudar mucho, mi sobrina sufrió mucho,
como estudiamos mucho yo estaba un poco preparada para esto. Creo que es muy tendo
l importante conocer los Derechos Humanos, esto lo hacer fuerte a uno en
momentos duros o si no de lo contrario lo amendantran a uno. También a un
sobrino que se fue al monte lo mataron, otro guple duro…
Una dificultad es que lo marquen a uno, por
haber sintapatizado en un momento, hay indirectas, señalamientos,...pero tengo
satisfacciones por el trabajo que he hecho, tengo la casita qu eheredé de mis
padres, no he conseguido nada más, pero tengo la satisfacciónde un trabajo
duro. Un logro es que en cualquier comunidad de mi resgurado soy bien recibidda
y me respetan y m estiman. Los muchachos también son un logro, los saqué del
bachillerato, ahora estudían por su cuenta, es lo único que logré hacer y me
queda una hoja qu está a punto de terminar el colegio y mi deseo es sacarla
adelante a ella.
En el campo del trabajo de la mujer, yo hagfo
lo que entiendo y lo que puedo, y yo siento como una rivalidad entre las mismas
mujeres, tal vez nos falta formación, yo creo que con preparación todas podemos
salir adelante, eso es lo que mas deseo, salir adeltnat con preparación a pesar
dela pobreza.
En la familia no he tenido problemas, casi
todo hemos estado en este proceso, somos de tradición luchadora. Mi padre decía
siempre que había trabajar mucho en el campo paraque haya comida en tiempos de
guerra...
Mi abueló peleó en la guerra de los mil
días, siempre quizó que en estos momentos no reclutaran a los jóvenes y hablaba
muhco de ello.
Autora: ANA TULIA ZAPATA
Coordinadora Zonal del Programa de la Mujer de la Asociación de CAbildos de La
Zona Norte del Cauca - Colombia.
Contacto
Corp.Apoyo a Comunidades Populares
Janneth LoZano B.
Dirección: Calle 3 No. 7A-20
Santander de Quilichao - Cauca
Colombia
E mail: